Miró directo a la resolana para contentarse de una manera inesperada, decidió escapar porque también sentía algo de miedo, y se cohibió entre sus mismos brazos para poder resguardarse entre medio también de dos piernas que quería -la resolana tomaba apropiación -.Contó hasta tres para salir arrancando de nuevo, pero se dió cuenta de que no debía seguir con eso, porque las resolanas siempre desaparecen.-
martes, 27 de enero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario