
Sabías que el vapor quema, y que tus manos no daban el ameno placer para una señorita.
No todo hubiese sido mejor, la hora se acabo, los minutos dejaron de sentir cuando mis ojos quebraron los tuyos ese día.
Sabías que sin comida me daba fatiga, y que el trago debía llevar condimento. Tal vez debí haberlo explicado, pero sí, te aseguraste de "conocerme" del todo.
La hora acabo, los minutos dejaron de sentir cuando mis ojos quebraron los tuyos, y cuando quebraste los míos.-

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