sábado, 15 de agosto de 2009

tercera vez no fué la vencida.-


Sendero camino hacia metro salvador. Bilbao. Esperaba ahí ella a que cambiara de color el semaforo. Su estado empezo a estremerse con una sonrisa alocada. Alucinación. Semaforo en verde, extendió su pierna izquierda con tal confianza de sus actos. Observaba todo, las velocidades, se dió cuenta de lo que hacía cuando en eso en pocos segundos un auto a una velocidad toca la bocina.
Despierta pero aún sigue algo dormida. Dónde estoy?, porqué tocan una bocina?, miro hacía adelante por donde bajaban los autos, y rosaban su cuerpo. No logrando captar de lo mal donde estaba situada - a mitad de la calle -, su reacción es retardada observando las micros que se acercan, para girar la cabeza y ver que el semaforo nunca estuvo en verde si no en rojo, más cierto si al lado del semaforo hay un abuelo asustado. Cuando ya quedaba menos de un metro para la vereda, atiné saltar.-
Como el dicho cliché - teyible "ví pasar la vida en frente de mis ojos" (?). Dije exactamente lo mismo, pero intentando de atender a lo que quieren mis impulsos inconscientes.-

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