martes, 18 de noviembre de 2008

abandono


Decidí escaparme unos días a otro planeta

para recordar lo que era extrañar,

vendiendo mi alma a un precio

muy mal pagado,

conociendo a otro seres más extraños que yo

prometímos ir a cada constelación,

pero tengo un padre, una madre, y un hermano

que comienzo a extrañar,

alejados de mí,

tambien la sopa de tomate, le lechuga y el pan

me hacen falta como mi perro,

mis animales y tambien amigos.


Fué así como regrese

dandome cuenta que no estaba tan muerta,

que aún sentía,

y que no nunca hay que ser sadomasoquista

para enterarse de esas cosas.

No hay comentarios: